Questão 1 MACKENZIE 2011BNCC EM13LGG302Difícil🧠 Compreender
Texto para las preguntas de 12 a 18.
AEROPUERTOS
A pesar de lo que su nombre propone, no son puertos que vuelen; son nidos de aves y de hombres. A veces un avión se equivoca, al aterrizar, y se produce una catástrofe. Como en los días de niebla, una paloma, medio ciega, desciende sobre el borde de la calle, atropellando otra, que protesta, y durante un rato, hay un escándalo de palomas. La condición imprescindible de los aeropuertos es tener el suelo encerado, brillante, para que los niños puedan deslizarse, de un extremo al otro (que ellos llaman ciudades), de modo que mucho antes de subir al avión ya han realizado el viaje.
Hay adultos que sueñan a menudo con aeropuertos; aman la sensación de mundanidad que tienen en él, el arrullo de los parlantes que anuncian vuelos, el hecho de ser medidos por las alas de un avión que los traslada casi imperceptiblemente. Otros aman los aeropuertos porque les gusta sentirse suspendidos entre una ciudad y otra, entre un horario y otro diferente, la sensación de no haber partido aún definitivamente, ni haber llegado, tampoco. Algunos, quedándose, sueñan que pueden escapar.
Otros aman el instante de premonición, en el aeropuerto, cuando las incertidumbres se convierten de pronto en certezas y, entre la niebla perpleja de los visores, un punto de luz lejana parece el futuro.
El que se queda suele experimentar una sensación de vacío; el que se va, de frustración; es entonces cuando el viajero y el que se queda miran el aeropuerto y comprenden que es una isla.
Otros, que aman el peligro, prefieren los aeropuertos porque en ellos siempre estamos a punto de perder algo. Los hay que llegan a último momento, olvidando promesas y maletas; dan la sensación de ser livianos, de que al subir al avión se desprenderán del pasado, como de un abrigo gastado. Los hay, en cambio que llegan al aeropuerto tiempo por delante: somnolientos, como bajo el efecto de una droga suave, habitan en el aeropuerto como si fuera un útero materno: estiran las piernas, bostezan, sonríen beatíficamente, fuman lentos cigarros, leen revistas, miran hacia fuera a través del vidrio. Todo lo cual no quiere decir que suban a tiempo al avión: la espera ha sido tan placentera que con frecuencia, adormilados, prefieren quedarse en un sofá del aeropuerto, mullidos, oyendo a lo lejos, el zumbido del vuelo, la voz maternal de las azafatas que repiten monótonamente cifras y nombres.
Adaptado de Cristina Peri-Rossi, El museo de los esfuerzos inútiles
Según el texto podemos afirmar que el avión es comparado a un (Mackenzie 2011)
- A) niño.
- B) hecho.
- C) sueño.
- D) ave.
- E) molino.
📖 Análise pedagógica e resolução comentada
✅ Resposta correta: C
CORRETA. O texto utiliza uma linguagem metafórica e associa o avião ao sonho, especialmente ao falar sobre a sensação de estar suspenso entre cidades e horários, e sobre o desejo de escapar, o que remete ao universo onírico.
Por que as outras alternativas estão erradas:
❌ A) O texto menciona crianças brincando no aeroporto, mas não compara o avião a um 'niño'.
❌ B) A alternativa 'hecho' (fato) não corresponde a nenhuma comparação feita no texto com o avião.
❌ D) Embora o texto compare o aeroporto a um ninho de aves e homens, o avião não é diretamente comparado a uma 'ave'.
❌ E) Não há nenhuma referência ou comparação do avião com um 'molino' (moinho) no texto.
📋 Ficha pedagógica
Raciocínio: Interpretativo
Taxonomia Bloom: Compreender
Dificuldade: Difícil
Questão 2 MACKENZIE 2011BNCC EM13LGG302Difícil🧠 Compreender
Texto para las preguntas de 12 a 18.
AEROPUERTOS
A pesar de lo que su nombre propone, no son puertos que vuelen; son nidos de aves y de hombres. A veces un avión se equivoca, al aterrizar, y se produce una catástrofe. Como en los días de niebla, una paloma, medio ciega, desciende sobre el borde de la calle, atropellando otra, que protesta, y durante un rato, hay un escándalo de palomas. La condición imprescindible de los aeropuertos es tener el suelo encerado, brillante, para que los niños puedan deslizarse, de un extremo al otro (que ellos llaman ciudades), de modo que mucho antes de subir al avión ya han realizado el viaje.
Hay adultos que sueñan a menudo con aeropuertos; aman la sensación de mundanidad que tienen en él, el arrullo de los parlantes que anuncian vuelos, el hecho de ser medidos por las alas de un avión que los traslada casi imperceptiblemente. Otros aman los aeropuertos porque les gusta sentirse suspendidos entre una ciudad y otra, entre un horario y otro diferente, la sensación de no haber partido aún definitivamente, ni haber llegado, tampoco. Algunos, quedándose, sueñan que pueden escapar.
Otros aman el instante de premonición, en el aeropuerto, cuando las incertidumbres se convierten de pronto en certezas y, entre la niebla perpleja de los visores, un punto de luz lejana parece el futuro.
El que se queda suele experimentar una sensación de vacío; el que se va, de frustración; es entonces cuando el viajero y el que se queda miran el aeropuerto y comprenden que es una isla.
Otros, que aman el peligro, prefieren los aeropuertos porque en ellos siempre estamos a punto de perder algo. Los hay que llegan a último momento, olvidando promesas y maletas; dan la sensación de ser livianos, de que al subir al avión se desprenderán del pasado, como de un abrigo gastado. Los hay, en cambio que llegan al aeropuerto tiempo por delante: somnolientos, como bajo el efecto de una droga suave, habitan en el aeropuerto como si fuera un útero materno: estiran las piernas, bostezan, sonríen beatíficamente, fuman lentos cigarros, leen revistas, miran hacia fuera a través del vidrio. Todo lo cual no quiere decir que suban a tiempo al avión: la espera ha sido tan placentera que con frecuencia, adormilados, prefieren quedarse en un sofá del aeropuerto, mullidos, oyendo a lo lejos, el zumbido del vuelo, la voz maternal de las azafatas que repiten monótonamente cifras y nombres.
Adaptado de Cristina Peri-Rossi, El museo de los esfuerzos inútiles
Según el texto podemos afirmar que en los aeropuertos se pueden encontrar (Mackenzie 2011)
- A) personas que aman el peligro.
- B) ejecutivos caprichosos.
- C) monjas despedidas.
- D) niños creativos.
- E) basureros decorados.
📖 Análise pedagógica e resolução comentada
✅ Resposta correta: A
CORRETA. O texto menciona explicitamente pessoas que amam o perigo nos aeroportos: 'Otros, que aman el peligro, prefieren los aeropuertos...'.
Por que as outras alternativas estão erradas:
❌ B) Não há referência no texto a executivos caprichosos, tornando a alternativa incorreta.
❌ C) O texto não menciona monjas despedidas em nenhum momento.
❌ D) Apesar de citar crianças brincando, não há menção a 'crianças criativas', apenas ao fato de deslizarem pelo chão.
❌ E) O texto não faz referência a lixeiras ou basureros decorados nos aeroportos.
📋 Ficha pedagógica
Raciocínio: Interpretativo
Taxonomia Bloom: Compreender
Dificuldade: Difícil